viernes, 28 de diciembre de 2012

Asdfghjklñ

Y qué ganas tengo de que te rindas, cansado, encima mía. Y respirar fuerte, y que tu cabeza suba a la vez que mis pulmones se llenan de aire.
Y reír a carcajadas como una niña tonta y chillarte al oído. No me acuerdo de la última vez que me dijiste que me querías antes de toda esta historia. Solo recuerdo tu corazón latiendo a mil por hora, mi cabeza negando lo que mis labios acabarían haciendo, y joder, termino llorando, no sé si de alegría o de pena. Es que hoy, te estoy queriendo demasiado.
Que tengo ganas de gritar. Que algo me aprieta el pecho fuerte, y no sé qué es. TE QUIERO. Quiero decírtelo.
Mientras gritaré en silencio. Te echo de menos, y estás cerca, no sé. Te quiero y punto.

jueves, 27 de diciembre de 2012

Tu sonrisa.

Veo tu sonrisa... Joder, podrías levantar un imperio con ella.
No necesitas más que tus ojos para enamorarme una y otra vez.
Y eso que no te digo lo increíblemente gilipoyas que me siento cuando pienso en ti, con esta sonrisa de completa idiota. Que si me concedieran un deseo sería poder verte dormir cada mañana.
Que estoy loca, que lo siento. Mi vida es una puta mierda sin ti.
No necesito que nadie venga y me diga princesa de un cuento que no existe, que ya me río yo sola con cada momento que paso junto a ti.
No puedo evitarlo, lo siento.
Me ilusiona que me digas que me quieres, que beses como nunca nadie lo ha hecho. Sí. Sé cuantas formas de querer existen porque te quiero de todas las posibles.
Qué miedo me da perderte, pero que satisfacción haber sentido por ti lo que nunca llegué a sentir por nadie.
Y no arrepentirme de lo mucho que te estoy amando...
Que absurdo el esbozar con pequeños trazos lo que siento. No puedo describirte.
Solo se que no conoceré nunca una sonrisa tan perfecta como la tuya.


¿Acaso necesitas algo más
que escuchar? Momentos
de los que solo el
cuarto de arriba es
testigo ;)
Te quiero

Y tu sombra.

Y es que, joder, ya no puedo ser sincera.
El puto frío me cala los huesos, y no hay marcha atrás.
La respiración se entrecorta, y no tengo otro deseo que mirar hacia delante. 
Pero la niebla no me deja ver.
Y vuelvo a sentir frío. 
El frío de no sentir tus brazos a mi alrededor, 
tu dedo acariciando mi cuello.
Y no puedo decirlo.
Me callo.
Al igual que me callo
esta mierda de día soleado.
Lo siento.
No quiero ser así
y me duele.
Me jodo una vez más.
Miro hacia delante de nuevo
y veo tu sombra a través de la niebla.
Siempre apareces, en mis sueños, en mis pesadillas.
Perdóname, joder
lo siento...
Solo quería besarte, decirte lo mucho que significas para mi.
Intento tocarte, pero no puedo.
¿Dónde cojones te escondes?
Volveré a mirar hacia atrás. Espero verte.




De lo mucho que me gusta
el frío y lo mal que lo
paso sin tu calor.
Te quiero.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

A Juan...


La vida se tornó oscura aquel 14 de noviembre. El recuerdo de tu imagen, ya grabada para siempre en mi mente y en mi corazón se acrecentaba a medida que las horas pasaban...
Quise darle explicación a aquel funesto acontecimiento, a aquellas palabras que me estaban diciendo y que, por suficientes motivos me negaba a comprender.
Sucedió. Sin un adiós previo, sin un simple hasta luego. Ya nada podía intentar negar lo innegable o defender lo indefendible.
Ahora ya no estabas. Al igual que tampoco estaban tus risas, tus tardes melancólicas, tus batallas de juventud... ni tu particular gusto por la música.
Ahora todo se había esfumado, y en su lugar, habían quedado solo las cenizas de un hombre que solo intentó ser feliz, y al que la vida maltrató sin querer mostrarlo.
Aún creo a veces que te encontraré una tarde más paseando, sumido en tus propios pensamientos e ilusiones que no llegarían a cumplirse jamás. 
Ese día me dijeron que era ley de vida, ante el llanto desolado de una madre que perdía a su hijo por segunda vez.
Quizás nunca volviste a ser el mismo, pero eras único a tu manera.
Quisiera hacerte saber que, allá donde estés siempre te tendremos presente. Porque un día se fue un gran hombre que dejó huella en nosotros y nunca conseguiremos olvidar.




A Juan, a quien recordaré 
siempre con un cariño tan
carácterístico como 
su persona... DEP