Y qué ganas tengo de que te rindas, cansado, encima mía. Y respirar fuerte, y que tu cabeza suba a la vez que mis pulmones se llenan de aire.
Y reír a carcajadas como una niña tonta y chillarte al oído. No me acuerdo de la última vez que me dijiste que me querías antes de toda esta historia. Solo recuerdo tu corazón latiendo a mil por hora, mi cabeza negando lo que mis labios acabarían haciendo, y joder, termino llorando, no sé si de alegría o de pena. Es que hoy, te estoy queriendo demasiado.
Que tengo ganas de gritar. Que algo me aprieta el pecho fuerte, y no sé qué es. TE QUIERO. Quiero decírtelo.
Mientras gritaré en silencio. Te echo de menos, y estás cerca, no sé. Te quiero y punto.



















